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Descubren en Europa la telaraña más grande del mundo: alberga más de 100.000 arañas

Redacción 4 paticas 0 0

Un sorprendente hallazgo científico tuvo lugar en una cueva ubicada entre Grecia y Albania: investigadores encontraron una telaraña de dimensiones colosales que cubre más de 106 metros cuadrados, superando el tamaño de una cancha de tenis. Se trata, según los expertos, de la telaraña más grande registrada hasta ahora en el planeta.

El descubrimiento fue publicado el 17 de octubre en la revista Subterranean Biology y detalla que esta gigantesca estructura fue construida colectivamente por dos especies de arañas que, hasta ahora, se consideraban solitarias: Tegenaria domestica (conocida como araña doméstica o tejedora de embudo) y Prinerigone vagans. En total, se estima que más de 111.000 ejemplares conviven dentro de esta red de miles de hilos entrelazados que forman un complejo sistema de túneles y embudos.

El estudio fue liderado por István Urák, biólogo de la Universidad Sapientia de Transilvania (Rumania), quien explicó a LiveScience que el hallazgo representa “la primera evidencia de comportamiento colonial en ambas especies”. Urák destacó que este descubrimiento demuestra cómo los animales pueden desarrollar conductas inesperadas en entornos extremos:

“A menudo creemos conocer por completo a una especie, pero la naturaleza siempre encuentra maneras de sorprendernos”, señaló el investigador.

Un ecosistema extremo bajo tierra

La llamada Cueva del Azufre, donde se ubica la estructura, ofrece condiciones únicas: está completamente a oscuras y presenta altos niveles de ácido sulfúrico generado por la oxidación del sulfuro de hidrógeno del agua subterránea. Este entorno hostil habría favorecido una cooperación inusual entre las especies, ya que la falta de luz reduce la agresividad y los impulsos predatorios.

Además, los científicos descubrieron que las arañas han adaptado su dieta a las condiciones de la cueva, alimentándose principalmente de pequeñas moscas no picadoras que habitan el lugar. Los análisis genéticos revelaron también diferencias notables entre las arañas de esta cueva y las poblaciones que viven en la superficie, señal de una posible adaptación evolutiva a las condiciones extremas.

De la exploración al estudio

La existencia de la inmensa telaraña fue detectada por primera vez en 2022 por un grupo de espeleólogos checos que exploraban el cañón de Vromoner, pero no fue sino hasta 2024 cuando el equipo de Urák regresó para realizar un análisis detallado. Las muestras recolectadas confirmaron la magnitud y singularidad del fenómeno, que hoy marca un nuevo capítulo en el estudio del comportamiento de las arañas.

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